Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez




El 15 de junio el mundo entero conmemora el Día de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Este año y durante los próximos ocho esta conmemoración se enmarca en la Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030) declarada por las Naciones Unidas, la cual delimita el comienzo de diez años de colaboración y trabajo intersectorial para mejorar la vida de las personas mayores, sus familias y sus comunidades.


Cuando pensamos en abuso y maltrato de la persona adulta mayor lo primero que viene a la mente es el abuso físico, el maltrato emocional, el abuso patrimonial… Sin embargo existen otras formas de pequeños maltratos y abusos cotidianos que pasan desapercibidos porque hacemos la vista gorda ante la presencia incomoda de la vieja y conocida exclusión. Una exclusión silenciosa y persistente que termina mutando en una de las formas mas feroces del maltrato: la soledad no deseada.


Este maltrato es parte de un círculo vicioso que nace al mundo por medio del discurso de “participe, manténgase activo, socialice…” y que a la vez se maligniza cuando se topa con la falta de condiciones habilitadoras, la carencia de infraestructura, la hostilidad del entorno, la indiferencia del otro.


Culmina con el zarpazo fatal: el aislamiento. Cuando no se puede ir de la casa al parque porque no hay aceras ni rampas, cuando se logra llegar al parque pero no hay bancas ni sombra, cuando el bus no se detiene porque la persona mayor no paga, cuando los contenidos no son atractivos, los espacios de participación son escasos y la sociedad no nota la ausencia… es más sencillo permanecer en casa en soledad.


El entorno excluye y la persona busca refugio en su hogar seguro. Los días se convierten en semanas y en meses hasta que de repente han pasado años.


Todos los estudios realizados por prestigiosas instituciones alrededor del mundo han evidenciado una y otra vez el impacto de esta soledad: enfermedad, deterioro, desconexión, tristeza. El costo no solo es altísimo a nivel personal, repercute de manera directa en el sistema de salud, en los servicios de cuido, en la presión que representa para la institucionalidad un colectivo de personas mayores, solas y en situación de enfermedad. Ante este panorama desolador, ¿qué podemos hacer?


¡Tomar acción!


Fortalecer los servicios, adaptar los entornos, trabajar todos los días por mejorar nuestro barrio, conocer al vecino, que la comunidad sea más accesible, más sensible, más interesante y hermosa.



Podemos usar la cultura como excusa perfecta para salir de casa, el parque como escenario para lo maravilloso, la comunidad como un elemento de protección, la vida como una oportunidad para conectar y tejer relaciones intergeneracionales de calidad que fortalezcan el tejido social y protejan a las personas que están envejeciendo, que somos todas las personas.


Por: Andrea Terán, Directora de Programas para la Persona Mayor


Conmemoración del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez en el Parque de la Democracia, Tibás, 2022.

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